viernes, 17 de noviembre de 2017

Cataluña como línea de demarcación en la confluencia comunista en España



El caso catalán, sitúa un antes y un después en el proceso de confluencia de los comunistas, del movimiento obrero sindical y de la izquierda que participa del movimiento reformista, con la creación de una línea de demarcación en el interior del movimiento revolucionario, por el apoyo de sectores del marxismo-leninismo, del movimiento obrero y del marxismo que participa de Unidos Podemos y las confluencias, a la fractura social causada por la acción de la burguesía catalana, con la declaración unilateral de independencia, causando una profunda división del pueblo y favoreciendo que la derecha nacionalista española, lanzase una ofensiva político ideológica, haciendo norma, legal la intervención directa bajo la libre interpretación de las leyes constitucionales por los fiscales, jueces, policías y militares, en la defensa de la unidad de España, que igual que con la política antiterrorista del caso vasco, quedará en la legislación como instrumento de represión de la movilización obrera, al tiempo que normalizó la intervención política entre las masas, de la extrema derecha y el fascismo.

La historia del nacionalismo catalán, como la del resto del nacionalismo burgués, siempre han basculado entre el apoyo al neoliberalismo en la vertiente progresista del PSOE o conservadora del PP, por su pertenencia a la oligarquía y en la instauración del régimen del 78 y así ha sido siempre en democracia, lo mismo con las medidas austericidas tomadas en el 2011 por el gobierno de Rodríguez Zapatero del PSOE, que la última aprobada por todos ellos en junio de 2017 en el parlamento español, con el acuerdo con Canadá de libre mercado (CETA) ratificado este mes de octubre por el senado.

La argumentación que en los círculos hemos dado de esta confrontación, es que nace de la crisis económica global del 77, que ha impactado en la economía empresarial, radicalizando la competencia en búsqueda de un mayor beneficio, fin último del sistema capitalista. Esto agudiza las contradicciones y las divisiones en el seno de la burguesía y de cada uno de los sectores corporativos que la componen, en lucha continua por monopolizar y controlar al máximo un mercado cada vez más menguado, creando fracturas en la parte más débil de la cadena oligárquica, que tiene proyección en la base económica productiva y financiera por la competitividad y en lo político, enfrentamiento y división como hemos visto con el Brexit en la Gran Bretaña, neoliberales y neofascistas en EEUU, liberalismo y neofascismo en Francia, liberalismo conservador nacional y nacionalismo neoliberal periférico en España, que como sabemos, es el déficit de las clases dominantes en el desarrollo histórico de España como estado.

Hemos situado sobre el papel los elementos de confrontación entre burguesías, que han emergido durante estos últimos años de continuada reducción de los beneficios empresariales y explosiones de burbujas económicas y constatado otras que les unen, contra la única alternativa política en estos momentos existente, que pone en peligro la hegemonía neoliberal y conservadora en España, también los objetivos finales. Definiendo todo esto, como guerra mediática  por el control de las masas. 

Situamos la reforma del sistema contributivo catalán para homologarlo al concierto navarro y vasco, ya aceptado por el ministro de economía. Del cual decimos, que es un sistema injusto e insolidario con el resto del estado, ya que conjuntamente con Madrid,  conforman las comunidades más ricas del estado español, al ser las que participan de los arcos de comunicación industrial y tecnológicos, con la Europa desarrollada y centro de todas las inversiones públicas y privadas para el desarrollo empresarial y de empleo, a costa del resto de pueblos de España, que se quedan en una industria del turismo para abastecerlos de mano de obra barata, precarizada y preparada; situación que provoca la migración de miles de jóvenes para las zonas en desarrollo de Madrid, Euskadi, Navarra, Aragón, Cataluña o Europa.

Expusimos que Rusia, Gran Bretaña, Alemania y el resto de Europa, participan de la planificación de las estructuras del desarrollo por tierra y mar de la nueva Ruta de la Seda China, con una ingente cantidad de millones de yuanes, moneda que participa de la canasta cambiable del FMI y transformable en cualquier moneda local, invertidas a través del Banco Asiático de China o del Banco de Desarrollo creado por los BRICS, del que participan las potencias europeas, creando un enfrentamiento entre oligarquías dentro de la comunidad europea, que en España se da geográficamente en los  espacios diferenciados de Madrid y Barcelona  por el control, gestión y planificación de las inversiones, en la línea que une la ruta de la seda euroasiática con la Europa central rica en su pase por España, que al mismo tiempo será puente principal, para la entrada de productos para África y salida de la materia prima africana, clave para el desarrollo y crecimiento  de los países industriales euroasiáticos.

Dijimos que la crisis global del capitalismo, nace de la base de la reducción del beneficio del capital productivo, lo cual provocó la expansión de un capital financiarizado, salido de la máquina yanqui del dólar con un criterio especulativo, piramidal y virtual, donde la banca financiarizada es contribuyente en la creación de ese capital, financiando por encima de su capital real y de ahí, una parte de la crisis por la deuda de las hipotecas basura. Este capital que se mueve desde fondos especulativos, son los que controlan todo el movimiento de alquileres y compra de inmuebles de Barcelona y su entorno turístico, al cual la alcaldía de la confluencia y base estratégica de Unidos Podemos en Cataluña, pone pegas administrativas con la pretensión de combatirlos con la construcción de viviendas públicas y de alquiler. Estos fondos de los cuales se financian las oligarquías y burguesías nacionalistas españolas y catalanas representadas por el PP y el PDeCAT, tienen el objetivo común para mantener el parque de viviendas que dan un beneficio rápido, la liquidación política del colectivo de la alcaldesa y de su confluencia en Unidos Podemos, que podría lograr la mayoría en Cataluña, igual que la logró en Barcelona.

También unió a la oligarquía en su competencia por naturaleza, la visibilización mediática imposible ya de ocultar incluso por los propios medios que ellos apadrinan, del descubrimiento judicial continuado de la corrupción de los restos del régimen del 78. De ahí, que una vez acabada la cuestión vasca, incapaces de reventar el alto de fuego de ETA y su desarme a pesar de la represión y cárcel de la juventud vasca, construyen en poco tiempo por necesidad y oportunidad política, el caso de la trama catalana como construcción mediática, que ha servido al PP, PDeCAT, PSOE y la monarquía, para la ocultación de resoluciones judiciales sonoras sobre los casos de corrupción que los jueces investigan, tanto en relación del enriquecimiento de la familia Pujol Ferrusola, del 3% del PDeCAT, de la casa real, del caso Gürtel del PP con la implicación del propio Presidente del Gobierno o los EREs del PSOE en Andalucía, más otros como la aprobación del CETA, la venta del Banco Popular al Santander para salvar su quiebra por un euro o la condonación a la banca de más de 40.000 millones de euros entregados para su rescate.

Como primer objetivo político de este proceso de movilizaciones promovidas por la oligarquía, tiene el de la liquidación como proyecto político de masas a Podemos, Unidos Podemos y las confluencias. Los únicos que con sus defectos y virtudes, fueron los que rompieron el bipartidismo como forma de gobierno en las últimas europeas del 2014 del PSOE-PP, que siempre gobernaron con apoyo en cada momento de los satélites periféricos del nacionalismo burgués del ahora PDeCAT-PNV-UPN-CC-FORO.

Como segundo objetivo político y fundamental, el cumplimiento con la función por el cual la banca les paga y los financia, en una situación de crisis económica global y de guerras imperialistas; el de ejecutar las políticas extractivas genocidas de recortes, privatizaciones y puesta en el mercado, de todo aquello que está situado en el ámbito de lo público en sanidad, enseñanza, dependencia, justicia, servicios sociales, energía, agua, transporte, comunicaciones y con el recorte de libertades necesario.

Esta política austericida la van a aplicar en unas condiciones de un desempleo que supera el 20% de la clase obrera, con un nivel de precariedad en el trabajo, incluido el sector público, que supera el 30%, situación que ha creado enormes bolsas de marginación social, con lo que conlleva de sufrimiento y muerte por inanición y abandono del pueblo, dentro de una economía que se ha mantenido durante estos dos últimos años, por la compra de los bonos de deuda de los estados, que periódicamente el Banco Europeo hace para mantener el mercado, cosa que por acuerdo de la troika europea, para enero del 2018 se acabará con esta política de subvención de la economía, iniciándose la del mal llamado libre mercado, dentro del acuerdo CETA, que nos deja en manos del monopolio de las multinacionales.

Esta es la base de la estrategia del capital monopolista, oligárquico y financiero y de la utilidad de la trama del nacionalismo catalán, sintetizado en la destrucción del proyecto alternativo popular de Podemos, Unidos Podemos y las confluencias, para reconstruir la hegemonía neoliberal conservadora, que posibilite la imposición legislativa de políticas austericidas a las masas obreras, para la acumulación de capital y mantenimiento de sus intereses imperialistas, con el sometimiento y explotación de la clase obrera y los pueblos del mundo, ante el avance de las potencias económicas emergentes.

Como marxistas, no dejamos de reconocer que la movilización y objetivos que desarrollan las fuerzas reformistas, no superan el objetivo de la humanización del sistema capitalista, pero sabemos que el capital es imposible de humanizar y que la propia lógica de la lucha de clases en una crisis global del sistema de producción de libre mercado, le llevará cada día, a más exigencias de libertad e igualdad.

Debemos ser conscientes, de que si la movilización iniciada en el 2011 en el estado español, fue una movilización espontanea dirigida por el reformismo, ésta lo es por una burguesía y una clase media radicalizada, por el proceso de proletarización que la crisis conlleva, que ven, cómo desde unas condiciones más ventajosas de riqueza que el resto de pueblos de España, cada día se cercenan más sus posibilidades de desarrollo formativo y profesional, lo cual ha provocado, una grave división de la clase obrera, que ante la debilidad de las organizaciones obreras comunistas y revolucionarias, se han dividido entre el apoyo a las movilizaciones de la burguesía catalana, que encubre sus objetivos económicos bajo el manto democrático del derecho a decidir y la defensa de una cultura, que la burguesía  ha hecho popular y que las masas hacen suyas como seña de identidad y la de una derecha conservadora y extrema, que hace suya la cultura heredada de la unidad de la patria franquista.

Esta ha sido la capacidad de juego de la burguesía neoliberal y conservadora, para conseguir sus objetivos dentro de sus intereses entrecruzados, pero si les ha ido sencillo, ha sido por la debilidad ideológica de la clase obrera dirigida por el reformismo y por la tremenda debilidad de los marxistas, que han permitido que unas reivindicaciones que tienen resolución pacífica y democrática en el marco burgués, se utilicen para dividir y derrotar a lo más avanzado de las clases populares, posicionándose no ya en defensa de los derechos democráticos y a decidir de los pueblos, si no directamente, a favor del nacionalismo y la independencia bajo la dirección política del neoliberalismo genocida, por encima de la unidad, derechos e intereses estratégicos de la clase obrera, convirtiendo este posicionamiento político revisionista que divide a la clase obrera y el pueblo, como nueva línea de demarcación, situándose ellos mismos por su seguidismo radicalista, en el campo del enemigo con su ejercicio de trotskismo infantil.

Alonso Gallardo militante comunista por la confluencia  popular          noviembre del 2017

Nadie hablará de nosotros mientras Cataluña lo eclipse todo





Cuarto Poder                     15-11-2017

 

Hay quien dice que el conflicto de Cataluña se produce por la ausencia de política. Creo que es al contrario: hay una voluntad política de que el conflicto se eternice en el tiempo. Estamos hablando de una política basada en la confrontación, que no mide las heridas que produce y las consecuencias de enfrentar a los pueblos. Que es puro cálculo electoral para calentar a las hinchadas y obtener votos en Cataluña y en el resto del Estado. Que busca ensayar cómo aplicar la mayor intolerancia ante situaciones que se pudieran plantear en el futuro, por ejemplo, la propuesta republicana.

Pero, sobre todo, hay una política de utilización de Cataluña para que no se hable de aquello que al partido en el poder no le interesa. Es algo tan evidente, que hace unos días, la excomisaria de Justicia de la UE se preguntaba cómo había podido Rajoy dejar pudrir de esta manera el asunto de Cataluña. En este sentido, hay que convenir que la estrategia del Gobierno del Partido Popular está siendo un éxito al desplazar deliberadamente el centro de gravedad de los temas más importantes. El CIS de octubre lo confirma: se ha colocado Cataluña como la segunda preocupación de la ciudadanía, por delante incluso de la corrupción.

Veamos los principales problemas que tiene este país, de los que apenas se habla y menos aún se buscan soluciones:

La deuda externa de España ha llegado a un máximo histórico de 1,911 billones de euros entre pasivos públicos y privados, como publicó el Banco de España en junio de 2017. A pesar de todos los recortes, nunca se había registrado una cifra así en nuestra historia y es la principal hipoteca de la economía de este país. Hay que recordar que la mitad está en manos extranjeras, lo que nos hace más vulnerables ante las especulaciones financieras.

La degradación del trabajo y de los salarios. La tasa de paro es insoportable; la precariedad no cesa de crecer y alcanza a uno de cada tres asalariados; los salarios se devalúan hasta un nivel que preocupa al propio Gobierno; se desmantela la negociación colectiva y se extiende la legión de trabajadores pobres que no pueden construir un futuro autónomo.

El adelgazamiento del Estado de Bienestar. Las previsiones de recortes en servicios sociales fundamentales van a alcanzar cotas no conocidas. Según el compromiso del Gobierno Rajoy con la UE y su Plan Presupuestario, el gasto educativo pasará del 4,4% del comienzo de la década al 3,7% del PIB en 2020; el sanitario desde el 6,8% al 5,6% del PIB. Según Eurostat, la UE dedica de media un 7,2% en sanidad y un 4,9% en educación. El gasto en protección social también se recortará del 18% al 15.9%. En paralelo crecerá la desigualdad y la pobreza.

El saqueo de las pensiones. En cinco años Rajoy se ha pulido las reservas de la Seguridad Social. Un día sí y otro también, los voceros del Gobierno y de los planes y fondos de pensiones privados, no hacen más que amenazar a los pensionistas con sus proclamas. Les quieren convencer que el sistema público actual es inviable y que solo cabe o reducir las pensiones a la mitad o subir las cotizaciones empresariales al doble.

El tsunami de la corrupción en el Partido Popular. Está en marcha el juicio por la Gürtel y la fiscal ha afirmado que está totalmente acreditada la caja b del PP, que sirvió para financiar al partido y para beneficios de dirigentes. En el caso Lezo imputan al exministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón. Empiezan a cantar algunos de los procesados de la Púnica; la UCO señala a Cristina Cifuentes por cohecho y prevaricación en la financiación ilegal del PP; continua el escándalo del Palma Arena y Matas; reabren la investigación por blanqueo de dinero al exvicepresidente Rato; siguen los escándalos de Murcia, Valencia, etc. La prueba de cómo Cataluña lo tapa todo, es que los grandes medios callaron que Mariano Rajoy se benefició “indiciariamente” de la caja b del PP, según el responsable de la UDEF.

– Por otro lado producen hechos graves como la aprobación por el Senado del CETA, al mismo tiempo que el artículo 155; la pérdida de 40.000 millones por el rescate a la banca; el recorte de 20.000 millones de euros en el sistema nacional de ciencia; el asalto a las instituciones del Estado que practica el PP y la dependencia del poder judicial; las cloacas de Interior o el auge de la ultraderecha. Han pasado desapercibidos y no son motivo de debate y decisión al desplazarse el foco del interés informativo a la cuestión catalana.

El problema se produce más por no dejar decidir democráticamente a Cataluña que porque España se rompa. Esta ha sido la secuencia: se dinamita en 2010 con el recurso del PP al Tribunal Constitucional el proyecto de Estatut aprobado en las instituciones españolas y catalanas y en referéndum; se niega toda posibilidad de consulta acordada aunque lo pidan dos de cada tres personas en Cataluña y una mayoría del 57% en todo el Estado; se actúa el 1 de octubre de forma autoritaria con el recurso de la fuerza pública; se proclama la república independiente sin estar suficientemente madura y con el nivel de apoyo necesario; se aprueba y aplica el artículo 155 suprimiendo la autonomía de Cataluña y empiezan las detenciones y encarcelamientos.

Pero ni la represión ni la cárcel van a resolver nada, más bien complicarán las cosas. Es un escándalo meter presos a políticos por sus planteamientos soberanistas, por intentar cumplir su programa electoral o por no acatar la aplicación del artículo 155. Y es un agravio, cuando tantos políticos procesados ya están en la calle -el último Ignacio González– como Granados, Rato, Matas y un largo etcétera. Todos, curiosamente, del mismo partido político. Parece que en el Reino de España es más peligroso defender ideas que robar a manos llenas. Es evidente que este recorte de libertades y el abuso de poder tendrán consecuencias en la imagen exterior de España, el 21-O y en la calle, como se ha visto en la manifestación de 750.000 personas el 11-N.

La estrategia del PP es de dominio, escarmiento y sumisión, lo contrario al diálogo y a intentar pacificar la situación. Ciudadanos ha querido ir más lejos incluso que el PP por el disputado voto de la ultraderecha. Lo lamentable es el apoyo del PSOE al 155 y la renuncia al principal objetivo de Pedro Sánchez: echar a Rajoy, algo que puede convertirse en un suicidio para ellos y que divide a las que deberían ser las fuerzas del cambio. Pues nada, que unos y otros sigan haciéndole el juego al Gobierno para que pueda decir: “Vamos bien, porque nadie hablará de nosotros mientras Cataluña lo eclipse todo”. Cuando tengan claro que recuperan un 5% de votos de Ciudadanos, convocarán elecciones generales. Y, si les dejamos, seguirá la involución.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

jueves, 16 de noviembre de 2017

Lo que no se ve tras el conflicto entre gobierno PP e independentistas


 

·Correo electró              Xavier Caño Tamayo

Categoría de nivel principal o raíz: Nacional e Interna         14 Noviembre 2017

Llevamos todo un trimestre con una agitación política y mediática que no cesa a propósito del conato (que en realidad no fue) de proclamar el señor Puigdemont, la independencia de Cataluña. Y ahí cabe alguna precisión que otra sobre la verdadera entidad del conflicto (que haberlo, haylo).

La crisis en Cataluña se ha utilizado también para que muchas noticias relevantes que tenían que haber alterado ánimos ciudadanos hayan pasado como si no hubieran sido. Por ejemplo, el final del juicio del caso Gürtel, en el que, según concluyó la fiscal anti-corrupción, Concepción Sabadell, “ha quedado abrumadora y plenamente acreditada la existencia de la caja B del PP” que financió al partido. Una caja B que acumulaba el importe de las comisiones ilícitas al Partido Popular por adjudicar obra pública y contratos también públicos

También caso Gürtel, poco ha destacado que el inspector-jefe, Manuel Morocho, de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que dirigió la investigación de la trama Gürtel , haya declarado que hubo presiones y querellas contra la UDEF para frenar la investigación, que la financiación irregular del PP es “corrupción en estado puro” y que dirigentes como Mariano Rajoy cobraron sobresueldos en negro.

Sorprendentemente (o no) esa noticia no ha salido en las portadas del País, ni de ABC, ni de El Mundo, ni de La Razón ni, por supuesto, en los sumarios de los telediarios de TVE. Los titulares han sido mayoritariamente sobre y contra los independentistas catalanes.

Tampoco ha destacado la prensa que la Audiencia Provincial de Madrid ha ordenado reabrir las investigaciones contra el ex-vicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato por presunto blanqueo de dinero, por haber creado “sociedades en el extranjero para defraudar a la Hacienda Pública“.

Y no se ha visto bastante que Alberto Ruiz Gallardón está imputado por prevaricación y falsedad documental en el supuesto y delictivo “desvío de fondos” para comprar una filial latinoamericana del Canal Isabel II.

Entre otras cosas tampoco ha destacado de modo suficiente (que debiera) que el Gobierno Rajoy reduce por tercer año consecutivo la inversión en Sanidad, Educación y Protección Social, mientras la deuda pública alcanza el billón de euros. Tampoco se ha destacado que el gobierno Rajoy ha tirado a un cajón la muy necesaria ley de reforma hipotecaria que había de acabar con el aumento de desahucios injustos sin alternativa para la gente desahuciada.

Pero tal vez lo peor sea que ministros de Rajoy admitan que se podrían devolver competencias autonómicas al gobierno central en la comisión de reforma constitucional del Congreso. Esos ministros han propuesto una regresión autonómica como opción aceptable. Que por ahí van los tiros lo demuestra la declaración del ministro de Justicia, Catalá, al decir que “algunas políticas, que tuvieron sentido quizás en un momento inicial de consolidación del Estado de las autonomías, ahora manifiestan disfunciones disonantes“. Mientras la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, defiende que “se puede reformar en un sentido o en otro“. Lo que suena fatal y apesta a despótico.

Al final resultará que la derecha rancia, corrupta y autoritaria, directa heredera del franquismo, podría salirse con la suya: volver de facto a un repugnante escenario franquista.

Pero solo será si se lo permitimos.

En tal situación, ante las cercanas elecciones catalanas, hay que empezar por pedir a los independentistas de ERC que, tras haber fastidiado tantas cosas con su ausencia de realismo político, precipitación y pésimo cálculo, olviden la DUI y fantasías semejantes. El objetivo del 21 de diciembre ha de ser una mayoría parlamentaria en Cataluña, pero no independentista sino radicalmente democrática. Para vencer a los que se autodenominan ‘constitucionalistas’ que no son más que la derecha de siempre que solo acepta el sistema democrático si mandan ellos.

Ese es el objetivo porque, entre otras razones, el enemigo de la ciudadanía y de la clase trabajadora catalana y de todo el Estado no es España sino la clase dominante española que, por cierto, todos estos años se ha dado el pico con la clase dominante catalana hasta noviembre de 2014.

¿En qué cabeza cabe un proceso político en el que van de la mano los muy neoliberales y austericidas recortadores de presupuestos sociales del PDeCAT (antes CiU) con los que dicen ser anticapitalistas de la CUP?

Ahora toca poner en apuros al régimen dinástico bipartidista del 78, que aún respira y puede hacer mucho daño. Y las elecciones al Parlament de Catalunya es un buen modo de hacerlo.

https://xacata.wordpress.com/


 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Ampliar el horizonte, objetivo fundamental de la segunda década del BRICS




Zhao Minghao

Categoría de nivel principal o raíz: Desde Asturias

11 Noviembre 2017

En Occidente, la prensa optó por ignorarla

JPEG - 28.4 KBEl grupo BRICS reúne a Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica, más del 40% de la población mundial.

Pero la cumbre de los países del grupo BRICS, realizada en la ciudad china de Xianmen, abre una nueva etapa en el desarrollo de esa institución internacional.

Los tres principales objetivos de esa cumbre y explica el concepto de «BRICS plus».

 

Luego de varios meses de conflicto, China y la India acabaron resolviendo pacíficamente su diferendo sobre la frontera de Doklam. Ambos países son miembros fundadores del grupo BRICS y esperan mantener su unidad con las otras economías emergentes. Como dijo el presidente Xi Jingping:

«La cooperación del BRICS es una innovación que trasciende el viejo esquema de las alianzas políticas y militares y prefiere las asociaciones antes que las alianzas.»

Además, los países del BRICS tratan todos de dejar atrás sus diferencias ideológicas y las divergencias entre sus sistemas políticos respectivos para buscar puntos de entendimiento en los que todos salgan ganando en vez de oponerse entre sí.

La primera reunión de los ministros de Exteriores del BRICS se convocó en septiembre de 2006 y marcó la fundación del mecanismo de los BRICS. Diez años después, el grupo BRICS se ha convertido en un importante bloque económico internacional que representa a varios de los más importantes países en vías de desarrollo y economías emergentes.

Desde entonces, los Estados miembros del BRICS han incrementado su peso en la economía del mundo, pasando de un 12% a un 23%; su comercio aumentó de un 11% a un 16% y en el sector de la inversión pasaron de un 7% a un 12%. Más importante aún es el hecho que la contribución de las economías de los países del BRICS al crecimiento de la economía mundial ha sobrepasado el 50%.

Ante la política de Donald Trump de «America First», la economía mundial corre el peligro de que pierda terreno el multilateralismo. Si los países desarrollados y las naciones emergentes siguen replegándose hacia sí mismos y retrocediendo en materia de cooperación en cuanto a las políticas macroeconómicas, la vacilante llama del saneamiento de la economía mundial podría llegar a apagarse.

Durante los últimos meses, varios economistas, como la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, han declarado que la economía mundial muestra al fin síntomas de una nueva vitalidad, 10 años después de la crisis financiera. Estados Unidos, Europa y Japón han registrado un crecimiento constante mientras que Rusia, Brasil y Sudáfrica también muestran cifras en alza. China y la India, por su parte, han mantenido su crecimiento a niveles que van de medios a elevados.

La cumbre de los BRICS realizada en Xiamen pretende hacer entrar ese grupo en su segunda década dorada.

En primer lugar, los países del BRICS se esforzaron por instaurar nuevas medidas de estímulo de los intercambios en materia de servicios, inversiones y comercio electrónico. En 2015, las exportaciones de los miembros del BRICS en el campo de los servicios se elevaron a 540 000 millones de dólares, o sea sólo 11,3% del total mundial. Con la expansión de la clase media en los países del BRICS, las oportunidades de cooperación florecen por todas partes, en la salud, el turismo y la educación, así como en otros sectores.

Los países del BRICS han trabajado además en la implantación de esquemas que faciliten la inversión, incluyendo medidas para mejorar la eficacia de la aprobación administrativa y la apertura de las diferentes industrias. El grupo de trabajo sobre el comercio electrónico del BRICS se creó en agosto [de 2017] para ayudar al desarrollo de pequeñas y medianas empresas de comercio electrónico y convertirlas en una fuerza dinámica capaz de respaldar, en el futuro, la cooperación y el intercambio en el grupo.

En segundo lugar, los países del BRICS tratan de promover activamente el perfeccionamiento de la gobernanza global. Aparte de todas las reformas ya previstas que emanan de instituciones internacionales, como el Consejo de Seguridad de la ONU y el FMI, los países del BRICS ya han establecido mecanismos de cooperación en sectores como la lucha contra el terrorismo, la actividad espacial, la ciberseguridad y la seguridad energética. Al hallarse entre los mayores consumidores y exportadores de energía del mundo, los países del BRICS van a establecer mecanismos de cooperación tendientes a elevar las reservas estratégicas de energía, a desarrollar las energías renovables y mejorar la eficacia energética.

En tercer lugar, los miembros del BRICS buscan mejorar la cooperación sobre las cuestiones de seguridad nacional y regional vinculadas a ciertos puntos estratégicos. Durante el séptimo encuentro de altos representantes sobre los temas de seguridad, realizado en julio, se decidió que una colaboración más profunda, tanto en el plano político como en temas de seguridad, es fundamental para el fortalecimiento del mecanismo del BRICS. La situación política en el Medio Oriente y el norte de África fue el centro de atención y la Declaración Conjunta [1] aborda en varias ocasiones cuestiones vinculadas a la situación en Afganistán.

Más importante aún es el hecho que la cumbre de Xiamen expresó la intención de llevar adelante el concepto de «BRICS Plus». Este último estimula a los miembros del BRICS a profundizar las relaciones con los demás países en vías de desarrollo para apoyar y garantizar sus intereses, teniendo como objetivo final el de extender su influencia internacional. Durante la cumbre del BRICS realizada en Durban, Sudáfrica, en 2013, se pactaron negociaciones entre el BRICS y los dirigentes de los Estados africanos mientras que la India invitaba a los dirigentes de los países del Golfo de Bengala a la Cumbre realizada el año pasado en Goa. Este año, los dirigentes de países como México, Egipto y Tayikistán participaron en la cumbre de Xiamen, por iniciativa del BRICS Plus.

Es indudable que la cooperación en el seno del BRICS enfrenta numerosos retos. Los dirigentes de China, Rusia y la India deben manejar mejor los efectos negativos de las relaciones geopolíticas entre sus países y contribuir a la construcción de una identidad colectiva más fuerte para el bloque. El BRICS debe trabajar también para convertir los documentos que prometen cooperación en acciones concretas en vez de empantanarse en discusiones inútiles.

Se estima que en 2021, el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS habrá prestado un total de 32 000 millones de dólares. La oficina africana de ese banco acaba además de iniciar, en agosto 2017, sus operaciones en Sudáfrica.

Es evidente que esos mecanismos internacionales, bajo la bandera de los BRICS, deben desempeñar en la gobernanza mundial un papel mucho mayor del que hoy tienen.

 

[1] “BRICS Leaders Xiamen Declaration”, Voltaire Network, 4 de septiembre de 2017.



http://www.voltairenet.org/article198544.html


 

martes, 14 de noviembre de 2017

“En Portugal el salario mínimo se ha subido un 20% y ha creado empleo”



·Correo electróni    Yago Álvarez / Francisco Louça

Categoría de nivel principal o raíz: Nacional e Internacional

09 Noviembre 2017

Hablamos con el economista portugués sobre las políticas del país luso, la austeridad, la deriva europea, el auge de la extrema derecha y el fin de las medidas expansivas del Banco 

Francisco Louça Bloco EsquerdaEl político y economista portugués Francisco Louça coordinó el Bloco Esquerda durante siete años. Ahora se encuentra en una segunda línea política, pero asesora y trabaja junto a partidos de izquierda para labrar estrategias y alternativas a las recetas de austeridad.

Muy crítico con la deriva neoliberal europea y el euro, explica a El Salto las medidas que está tomando Portugal para salir de la crisis contradiciendo las exigencias del FMI. Pero también avisa: "El fin del Quantitative Easing [el plan de compra de activos del Banco Central Europeo] provocará una nueva recesión en Europa".

A España llegan noticias que apuntan a que Portugal está saliendo de la crisis con medidas antiausteridad, ¿qué hay de cierto y qué limitaciones tiene?

El Gobierno, desde hace dos años, empezó una política moderada de expansión económica, pero con un efecto político y social muy fuerte: el alivio de la gente. En Portugal ya no se tiene la presión y la incerteza de que les van a bajar los salarios y las pensiones. Más bien al contrario, se están incrementando. El salario mínimo se ha incrementado un 20%, lo que ha producido un aumento en la demanda agregada y por lo tanto un aumento en el empleo. Tampoco habrá más privatizaciones. Fue una de las cosas que se cerró en el acuerdo de gobierno. También hay un aumento de las exportaciones y el turismo y, aunque estos dos factores nos vienen dados por el exterior, tienen un impacto importante en la economía. Toda una serie de factores que producen una reconstrucción del poder de decisión política que, por ejemplo, permiten que se paren las privatizaciones. 

Portugal ha incrementado un 20% el salario mínimo, lo que ha producido un aumento en la demanda agregada y en el empleo

Ahora bien, es moderado y limitado porque en el sector financiero, que por la presión de la Troika y de la vertiente neoliberal europea está totalmente privatizado, a excepción del principal banco nacional, está en manos extranjeras. Un 80% de nuestra banca está en manos de españoles, chinos, americanos... Un porcentaje de los más altos de Europa. Esto sí que lo tuvo que aceptar el Gobierno de Portugal. Por lo que es cierto que hay un crecimiento económico, pero con muchas limitaciones en temas estructurales como la deuda externa y la vulnerabilidad al exterior y del sistema bancario. 

¿Por qué Portugal es capaz de hacer un cambio que Grecia no ha podido?
Grecia aceptó un plan de destrucción de su seguridad social y de subidas de impuestos, en unas condiciones políticas muy excepcionales. Aquí el Partido Socialista, al contrario que hizo el PASOK en Grecia, pactó con la izquierda por primera vez en su historia. Fue una alianza que les obligó a no subir impuestos y parar privatizaciones. Esto les ha dado unos resultados económicos positivos que han hecho que el Partido Socialista se afiance en el centro y que, según los sondeos, volvería a ganar. La izquierda se mantiene muy fuerte y la derecha se ha destrozado.

Hemos visto como en el Reino Unido, después del Brexit, el Partido Laborista de Corbyn ha sacado su mejor resultado en años, ¿es esta una vía a seguir por la izquierda europea?
La situación de Reino Unido es especial porque no están en el euro. Además es una gran potencia industrial y financiera, por lo que no tiene la misma presión que Portugal o España. Es muy significativo ver cómo tienen la oportunidad de intentar darle la vuelta a tantos años de neoliberalismo, pero no creo que sea un escenario que puedan imitar otros países.

¿Qué crees que pasará cuando Mario Draghi, tal y como ya ha anunciado, deje de comprar deuda, suba los tipos de intereses y finalice el Quantitative Easing (QE)?
No está decidido cómo va a ser todavía, pero es que además se juntan dos decisiones muy importantes: la sustitución de Draghi y el fin del QE. Las dos pueden conjugar en algo muy peligroso. Porque una subida en los tipos de interés sumado al fin de la política monetaria con el QE provocará una recesión en Europa.

Una subida en los tipos de interés sumado al fin del QE provocará una nueva recesión en Europa

El euro, que ya crea desigualdades, es una máquina de destrozar economías de países con problemas de balanza exterior o de deuda importantes. Si hay una política monetaria recesiva tendremos inmediatamente una nueva crisis en el sur de Europa.

¿Cuál sería el paliativo para no caer o poder sobrevivir en esas crisis?
La única posibilidad es tener un margen de maniobra para defenderse. Se debe tener preparado un plan b para salir del euro, tener un banco central independiente que pueda tener una política monetaria propia que estimule la economía, todo ello sin las restricciones que nos están siendo impuestas. Esto necesita mucha preparación técnica, pero también una preparación social y política que logre una mayoría democrática en cada país. Pero no hay una salida volviendo a las mismas privatizaciones y recetas de antes. Además, las próximas privatizaciones, ya que no queda casi nada público, serán la salud y la seguridad social.

Esos tipos de interés también afectarán al pago de la deuda. Portugal tiene una deuda del 120% de su PIB.
Algo más, pero vamos a disminuirla a final de año con unos pagos anticipados al FMI. Pero esa es la deuda pública, la parte privada es mayor incluso que la de Grecia. Una subida de los tipos de interés a la hora de refinanciar esas deudas se traducirá en una pérdida enorme de los recursos de Portugal que llevarán a una austeridad aún mayor. 

¿Qué plan tenéis para esta deuda?
Hay un grupo de trabajo del Bloco Esquerda con los grupos parlamentarios socialistas para proponer un plan de reestructuración. Tenemos un plan técnico detallado, firmado por el Partido Socialista, que plantea un método para reestructurar la deuda existente con una tasa de interés más baja, a la vez que se aumentan los plazos. Esto permitiría que el valor actualizado de la deuda disminuya al 90%, lo cual no llegaría todavía para el tratado presupuestario europeo, pero sería una disminución de casi un 40% de la deuda. Ahorraríamos unos 60.000 millones de euros en deuda. 

El euro es una máquina de destrozar países con problemas de deuda

En algunos países donde crece la desigualdad vemos como la extrema derecha está creciendo. En Portugal no ha pasado.
No, en Portugal no tienen ningún papel. Creo que hay que tener en cuenta las condiciones estructurales. En Portugal no hay ese sentimiento de crisis de régimen, como la que está sufriendo España con Catalunya. Hay una base popular muy fuerte de la izquierda, entre el Bloque Esquerda y el Partido Comunista suman casi un 20% de los votantes, por lo que las bases populares se sienten representadas. No hay una presión por la inmigración muy fuerte, es más, Portugal tiene una gran emigración. Hay muchos portugueses por Europa que sufren esas presiones, como le pasa a españoles o griegos. Pero todo esto hace que haya una concepción distinta del problema y no es que no haya racismo, que lo hay, pero no es un contexto diferente el de la clase obrera española. 

Con todos los acontecimientos que están ocurriendo ahora mismo en Europa, ¿cómo ves Portugal y Europa en diez años?
Es muy difícil pronosticar, en diez años sufriremos una o dos nuevas crisis financieras globales. La última crisis nos costó un retroceso de 10 años, más paro estructural, precarización laboral, más desigualdad social y de género. Esto lleva a una financiarización de la política y a la desconfianza en la democracia, porque la gente puede llegar a pensar que para qué van a votar si no sirve de nada, lo cual nos puede llevar a poderes políticos mucho más jerárquicos y agresivos, como podemos ver en la respuesta de España a Catalunya.

Eso es lo que pasa ahora mismo y seguirá pasando si no hay una izquierda social con un proyecto alternativo que sea integrador, movilizador, que de confianza a la gente. Que pueda ofrecer un gobierno basado en la lucha popular y en una respuesta anticapitalista.

 

Francisco Louça fue coordinador del Bloco Esquerda durante siete años

https://elsaltodiario.com/portugal/francisco-louca-entrevista-bloco-esquerra-sufriremos-nuevas-crisis-financieras-globales